El reconocimiento de una pensión de por incapacidad permanente no consiste solo en obtener la prestación.
Trata de algo más importante: proteger el futuro cuando ya no es posible continuar trabajando.
En MÉTODO Abogacía Especializada, entendemos que detrás de cada reclamación por incapacidad, hay una persona que necesita que su situación sea comprendida y valorada.
Cuando alguien acude a un abogado de incapacidad laboral, lo hace después de un proceso difícil: problemas de salud, limitaciones reales o una decisión administrativa que no refleja su situación.
Entonces lo importante no es iniciar un procedimiento sin más, sino entender qué ocurre y si existe viabilidad para el reconocimiento de una incapacidad permanente, visto desde una perspectiva tanto médica como legal.
Intervenimos en procedimientos de incapacidad laboral y Seguridad Social, tanto en el reconocimiento inicial como en casos de denegación o revisión, trabajando cada asunto de forma integral con el necesario análisis jurídico, pero siempre contando con la opinión de profesionales médicos.
En MÉTODO Abogacía Especializada, no trabajamos expedientes, trabajamos para mejorar la vida real de aquellos que no buscan caridad sino justicia para la que han estado cotizando.
Y lo hacemos desde una idea que guía todo el trabajo:
La defensa de la persona frente al poder.
Soy Carlos López Fuertes, abogado y fundador de MÉTODO Abogacía Especializada, un despacho de abogados en León especializado en incapacidad laboral, incapacidad permanente y procedimientos frente a la Seguridad Social.
Mi trabajo como abogado de incapacidad se basa en estudiar cada caso desde el inicio, entendiendo no solo la situación jurídica, sino también la realidad médica, laboral y personal de quien acude al despacho.
Mi forma de trabajar parte de una idea clara: detrás de cada expediente hay una persona que necesita ser escuchada y defendida con criterio y humanidad.
Por eso en MÉTODO Abogacía Especializada ofrecemos una valoración honesta y una estrategia ajustada a la situación concreta, interviniendo en casos de incapacidad temporal, incapacidad permanente, revisión de grado, retirada de prestaciones y reclamaciones frente a decisiones administrativas, que no reflejan la realidad médica y laboral de la persona.
En los procedimientos de incapacidad laboral no se trabaja solo sobre expedientes, sino sobre personas que pueden necesitar apoyo concreto.
En MÉTODO Abogacía Especializada, cada caso se estudia de forma individual, atendiendo a la realidad médica, social y administrativa de la persona, para definir la actuación más adecuada en cada momento.
Hay situaciones que se repiten con frecuencia. Si te encuentras en alguna de estas, puede ser importante plantearte dar el siguiente paso:
Es conveniente consultar con un abogado de incapacidad laboral cuando una enfermedad, lesión o limitación física o psicológica te impide desarrollar tu trabajo con normalidad y esa situación se mantiene en el tiempo.
Un abogado especialista en incapacidad laboral puede estudiar tu caso, revisar tus informes médicos con peritos forenses y valorar si existen elementos suficientes para solicitar una incapacidad permanente ante la Seguridad Social.
Un abogado de incapacidad laboral puede intervenir en casos relacionados con enfermedades crónicas, lesiones físicas, patologías degenerativas, problemas de salud mental, secuelas tras accidentes o cualquier situación que limite de forma relevante la capacidad para trabajar. Ya sea por accidente de trabajo, enfermedad, accidente no laboral o enfermedad profesional.
En general, se puede decir que actúa en procedimientos de denegación de incapacidad permanente, revisión de grado, solicitud de pensión por incapacidad o casos de gran invalidez laboral y de determinación de contingencia para conocer el origen de una dolencia.
Sí, en muchos casos una denegación de incapacidad permanente no significa que el procedimiento haya terminado, ni que no existan opciones. Generalmente el INSS deniega las incapacidades y son los tribunales de justicia quienes revisan esas decisiones y las acaban concediendo.
Un abogado especialista en incapacidad permanente, puede revisar los motivos de la denegación, comprobar si la resolución está bien fundamentada y valorar la posibilidad de presentar una reclamación previa o acudir a la vía judicial.
Los informes médicos son imprescindibles porque permiten acreditar las patologías, los tratamientos realizados, la evolución del paciente y las limitaciones funcionales que afectan al trabajo.
No basta con tener un diagnóstico. Lo importante es demostrar cómo esa enfermedad o lesión limita realmente la capacidad laboral de la persona. Lo ideal es contar con la historia clínica completa de al menos los últimos 5 años. En función de la claridad y contundencia de la historia clínica de hospitales públicos y centros privados, y siempre teniendo en cuenta la situación médico-legal, podrá ser recomendable elaborar un peritaje médico forense para defender el caso ante los tribunales.
No necesariamente. Los asuntos de incapacidad permanente pueden estudiarse a distancia, mediante el envío de documentación médica, resoluciones de la Seguridad Social e información sobre la profesión habitual.
Una reunión presencial en nuestras modernas y amplias instalaciones de nuestro despacho de abogados en León siempre es posible. Si el interesado lo prefiere, las comunicaciones se pueden realizar a través de email, videollamada o Whatsapp, de forma cómoda y organizada sin desplazamientos.
Un abogado de incapacidad permanente analiza la situación médica y laboral de la persona para determinar si puede existir derecho al reconocimiento o mantenimiento de una pensión de incapacidad.
Su trabajo no consiste solo en presentar documentos, sino en construir una estrategia jurídica basada en los informes médicos, la profesión habitual, las limitaciones reales para el trabajo y los criterios aplicables por la Seguridad Social y los tribunales.
No. No toda dolencia, enfermedad o limitación da lugar automáticamente a una incapacidad permanente.
Para que exista una posible incapacidad, debe analizarse si las limitaciones son objetivas, previsiblemente definitivas y suficientemente importantes como para impedir o dificultar el desempeño de la profesión habitual o de cualquier actividad laboral, según el grado que corresponda. Incluso en ocasiones hay casos de gran invalidez, que requiere ayuda de tercera persona para las tareas básicas de la vida.
No es lo más aconsejable. Antes de iniciar una solicitud de incapacidad permanente, conviene estudiar la documentación médica, la situación laboral y las posibilidades reales del caso.
Un análisis previo permite saber si existen bases suficientes para actuar, qué puntos deben reforzarse y qué estrategia puede ser más adecuada frente a la Seguridad Social. En materia de incapacidad, iniciar el procedimiento sin preparación, puede reducir las opciones de éxito.